Té de manzanilla

El té de manzanilla es uno de los más elegidos para disfrutar por su aroma, textura y sabor especial.  

Además de estas características, el té de manzanilla posee propiedades medicinales que lo transforman en un excelente aliado para el cuidado de la salud.

Este té se prepara con las flores amarillas y aromáticas de una hierba que también es llamada manzanilla alemana, manzanilla dulce o cimarrona.

Beneficios de la manzanilla ¿Para qué sirve?

Desde la antigüedad se considera que la manzanilla cura y sana el cuerpo y el alma, por eso la flor es una de las destinadas a elaborar remedios medicinales homeopáticos, gracias a sus propiedades.

  • Posee propiedades calmantes. Disminuye la hiperactividad y ayuda a dormir placenteramente, actúa como un sedante suave, alivia el estrés, el insomnio y los mareos.
  • Es antibacteriana y ayuda a cicatrizar heridas y llagas. Además, actúa como colirio natural para tratar malestares de la vista como orzuelos, conjuntivitis u ojos fatigados.
  • Es antihistamínica. Soluciona dolencias de la piel como irritaciones y molestias.  Ayuda a atenuar y curar alergias, especialmente las otoñales y primaverales.
  • Es antiespasmódica, por eso el té de manzanilla es la medicina natural para calmar espasmos y dolores del aparato digestivo. Fortalece el sistema digestivo, mejorando los procesos digestivos y calmando úlceras estomacales. Estimula la expulsión de la bilis vesicular.
  • Es antiinflamatoria y en forma de compresas o bebible es usada eficazmente para aliviar inflamaciones generadas por diversas causas.
  • Es un diurético natural, favoreciendo la eliminación de líquidos y toxinas.
  • Posee acción emenagoga, regulando el ciclo menstrual y mitigando los dolores y los cólicos menstruales.
  • Es antifebril, aliviando la temperatura.
  • Remueve las impurezas de la piel, desinflama la zona de las ojeras.

manzanilla

¿Cómo preparar té de manzanilla?

Para elaborar el té es factible cosechar la manzanilla, secar sus flores y preservarlas para preparar la infusión, convirtiendo en una actividad totalmente artesanal y personal la elaboración.

También pueden adquirirse las flores secas en páginas web destinadas a la venta de productos naturales o comprarlas en supermercados o casa naturistas.

Ingredientes

  • Una cucharada mediana de flores secas de manzanilla
  • Cuarto litro de agua

Preparación

  1. Colocar el agua a calentar y esperar hasta que hierva. Retirarla del
  2. fuego en cuanto comienza a burbujear.
  3. Poner la manzanilla seca en el infusor o colocar un saquito de té en la taza.
  4. Incorporar el agua hirviendo.
  5. Dejar reposar el té durante cinco minutos.
  6. Retirar el infusor o saquito.
  7. Servir.

Detalles

  • Según las preferencias, el té de manzanilla puede endulzarse con azúcar o miel.
  • Al añadir una cucharadita pequeña de miel no sólo se le añade dulzor, sino que ésta tiene propiedades antimicóticas, antibacterianas y antimicrobianas, siendo un buen aliado de la salud.
  • Otra propuesta es agregarle leche porque le otorga un sabor suave y cremoso.
  • Usar edulcorantes artificiales es una opción para quienes evitan el azúcar y la miel como endulzantes.

Ideas locas.

El té de manzanilla suele consumirse con rodajas de manzana o de frambuesas; también con rodajitas de limón.

Té de manzanilla y anis

El té de manzanilla es agradable cuando se mezcla con el té de anís. En este caso se prepara, por un lado, la infusión de manzanilla con cien mililitros de agua hirviendo y por otro, la infusión de anís estrellado, colocando tres estrellas de anís en cien mililitros de agua hirviendo. Se dejan reposar cinco minutos cada té y luego se unen mezclando con cuidado para anexar los sabores.

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